Compartir…

Me encontré con esto y me parecio interesante…

Imagina una anciana en la esquina de una intersección concurrida. Un transeúnte intenta ayudarla a cruzar a salvo la calle. Ella se rehúsa cortésmente. Él intenta de nuevo. Ella aún se rehúsa, ahora un poco molesta por su insistencia.

¿Por qué esta molesta? Porque ella no tiene deseo de cruzar la calle. Ella esta meramente parada en la intersección esperando a que llegue el autobús.

En ocasiones en nuestro entusiasmo por compartir, terminamos forzando nuestra bondad en personas que no la quieren. Para que el verdadero compartir suceda, tiene que haber un receptor dispuesto, y un deseo real de tomar posesión del ofrecimiento.

Pon atención a cómo das hoy. Asegúrate que haya alguien recibiendo al otro lado

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3 comentarios en “Compartir…

  1. Aveces me siento como la anciana….como que he cruzado mil veces la calle sin querer o no ser descortes, pero que hubiera pasado si hubiera esperado el autobus? donde estaria ahora? turu ruru turu ruru…besos niña.

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